Harry Edward Styles Cox.

viernes, 9 de agosto de 2013

~Capítulo 26

Harry se puso detrás de mí en el espejo. Vi como sus manos se fueron detrás de su cuello, sus dedos liberando el agarrador de la cadena de plata. Se había puesto ese collar varias veces; supuse que el objeto tenía algún significado para él. Mi voz se mantuvo callada. Encontré mis ojos cerrados cuando Harry bajó la cabeza, con la boca mordiendo mi piel. Le ofrecí mayor acceso, inclinando mi cabeza ligeramente. Aprovechó la oportunidad, sus dientes mordisqueando ligeramente antes de deslizar su lengua por mi cuello.
Mis ojos se abrieron de golpe cuando sentí algo frío tocar mi pecho. Harry cuidadosamente ajusto el collar dejando el colgante con forma de avioncito de papel apoyado en el valle entre mis pechos. Él observó atentamente mis acciones en reflejo, tratando de determinar mi reacción. Mis dedos yendo a jugar con la nueva adición alrededor de mi cuello.

"Yo-yo ..." Mi boca no pudo formar palabras.

"Quiero que te lo quedes." Susurró Harry.

Sus rizos cosquilleando contra mi piel mientras besaba mi mejilla.

"Harry". Hablé en voz baja.

"Para que la gente sepa que eres mía."

Mi cuerpo giró en su agarre.

"E-es que la única razón por la que me llevas esta noche, p-para mostrarme."

Apreté mis manos a su pecho, aumentando la distancia entre nosotros. Él frunció el ceño, sacudiendo sus rizos. A suspiro cayó de mis labios mientras pasaba por su lado y hacia mi dormitorio. Di un grito ahogado cuando Harry cerró de golpe la puerta, cerrándose antes de que pudiera salir, mi cuerpo se vio obligado en contra de ella.

"Sabes muy bien que no es por eso." Su voz ronca sosteniendo molestia.

"Entonces dime".

Sus ojos se oscurecieron a petición mía, su nivel de irritación creciente. Pero no me importaba. Mis ojos mirándolo, esperando que sus labios se movieran pero no lo hicieron. Se quedó en silencio. Mi mirada se apartó de su rostro, no siendo capaz de mirarlo. Empujé a Harry molesta. Él me permitió abrir la puerta y escapar hacia mi dormitorio. Me senté en el extremo del colchón, mirando hacia abajo y jugueteando con mis manos. Harry caminó lentamente hacia la habitación. Dudó un momento antes de acercarse a mí.

"Yo te quiero conmigo." Harry tranquilamente habló.

Sus grandes manos se apoderaron de mis hombros, suavemente empujándome hacia a la cama. Mi cabello desplegado alrededor mío en el edredón. Poniéndose encima de mí, Harry bajó la cabeza, empujando a un lado la mía. Mis ojos se cerraron cuando sus labios llegaron a mi oído.

"Eres hermosa, inteligente..." Besó el punto justo debajo de mi oreja. "Preciosa...". Me sonrojé, un cosquilleo 
por el calor en mis mejillas mientras Harry se rió entre dientes. "Inocente." Su voz más baja y profunda que antes. Un jadeo cayendo de mis labios entreabiertos en cuanto una mano grande y cálida se deslizó hasta el interior de mi muslo. "Jugetona..." Su tono se volvió travieso. Mis uñas se clavaron en sus hombros mientras su lengua se pasó en alineación entre mis pechos. Sentí a Harry mordisquear la piel de mi pecho antes de tomar el colgante del collar entre los dientes, tirando de el juguetonamente. Lo soltó segundos después, viéndolo caer a mi pecho.

"Quiero que te lo quedes." Harry hizo una pausa. "P-para demostrar lo mucho que me importas." 
Habló en voz baja.

Harry me miraba, vacilante de mi reacción. Mi corazón se agitó al oír sus palabras, una sonrisa apareciendo en mi cara mientras mis mejillas se ruborizaron. Parecía un poco aliviado de que yo no había entrado en pánico y lo haya empujado. Levanté la mano al cuello, suavemente jalándolo hacia abajo. Mis labios rozando sobre los suyos antes de pasar a su oreja.

"A mí también me importas." Susurré.

2 comentarios: