|| Siento haber tardado ||
No había pasado ni una hora y nuestro lienzo estaba lleno de nuestras huellas en una gama de diferentes colores y tamaños. Besos eran los toques que compartíamos, mi camiseta sufriendo la misma suerte que la de Harry, siendo dejada abandonada a un lado. Su piel colorida estaba cálida contra la mía, nuestra juguetona lucha a menudo terminaba con mi cuerpo atrapado debajo del suyo. Sin embargo, tuve la oportunidad en una ocasión, de atraparlo y dibujarle rayas negras horizontales en sus mejillas. Yo bromeé, diciéndole que me recordaba a un jugador de fútbol americano, a lo que se echó a reír y me hizo cosquillas en los costados.
Me levanté, alejándome del contacto de Harry y caminando hacia la mesa donde estaba la cámara. Limpie mis manos en mis pantalones jeans ya arruinados, tratando de sacar la pintura antes de recogerla y pasear de nuevo sobre el lienzo del suelo. El dispositivo era simple y moderno, algo por lo que estaba agradecida, ya que la tecnología no era uno de mis fuertes.
Harry estaba sonriéndome mientras yacía sobre su espalda, toques de color sobre su piel bronceada. Manchas de pintura adornaban su torso, muchas de ellas causadas por mí misma, los patrones corrían por sus musculosos brazos. Adorables hoyuelos aparecieron cuando ubique el objetivo y pulse el botón de toma.
"Bo, ven aquí."
Me animó a bajar al suelo, los dedos de Harry agarrando la cámara y apuntando hacia mí. Me reí, cubriendo mis ojos con mi mano antes de quitar la obstrucción. Sus labios gruesos contra mi mejilla antes de que el flash se encendiera, iluminando nuestros gestos juguetones. En cuanto terminamos, la memoria de la cámara contenía un gran número de fotos, documentando algunos descarados besos robados, otras capturadas individualmente, disparos cubiertos de pintura. Me sonrojé por algunas de las imágenes, pero Harry se negó a dejarme eliminarlas.
Harry estaba una vez más relajado, extendido sobre su espalda a través de la vasta extensión de nuestro lienzo colorido. Me subí encima de él, con las rodillas a ambos lados de su cintura. Mis dedos se sumergieron en la pintura roja, yo siendo testigo de sus pestañas revoloteando, cerrando sus ojos en cuanto me puse en contacto con su piel desnuda. Él lanzó un profundo suspiro permitiéndome usar su cuerpo como yo quisiera, completamente a mi merced.
Las yemas de mis dedos dibujando en el centro de su pecho antes de usar más pintura para llenar mi dibujo. Una vez que había terminado me eché hacia atrás admirando mi trabajo. El corazón me hizo sonreír y cuando Harry se dio cuenta de lo que había dibujado una sonrisa adornó sus rasgos impresionantes. Su pelo rizado quedando desordenado sobre su cabeza.
"¿No debería estar a este lado?" Sus dedos tocando sobre el lado izquierdo de su pecho.
Negué con la cabeza sonriendo, ligeramente guiándolo lejos.
"Tú corazón está en el centro de tu pecho, es sólo que el lado izquierdo es más grande."
Agarró mis manos, jalándome hacia él, rozando nuestras narices mientras él frotaba la mía con la suya para hacerme reír.
"Supongo que tu eres la mitad izquierda de mi corazón entonces." Harry susurró.
Mi corazón revoloteaba en mi pecho, mi boca desesperadamente presionando un beso fuerte al rosa suave de sus labios. Las ondas de mi pelo que contenían toques de color, como cortinas alrededor nuestro, ocultando la acción cada vez más apasionada. Una pequeña risita fue lanzada entre nosotros cuando los dedos de Harry trazaron un patrón en mi costado desnudo. Mi cabeza se alejó un poco, rompiendo nuestro contacto antes de que él gruñera en molestia, sosteniendo mi barbilla y continuando el movimiento encendido de nuestros labios.
"Bo". Cuestionó Harry.
Besé ligeramente su boca por última vez. Las cejas de Harry se unieron en un ceño mientras me miraba fijamente bajar por lo largo de su cuerpo. Di un beso al pequeño camino de vellos que desaparecía en sus bóxers que eran visibles por encima de sus jeans. Mi nariz corría a lo largo de la banda de su ropa interior mientras mis dedos abrían torpemente su cinturón. Logre abrirlo, haciendo estallar el botón. Harry no parecía preocuparse por la pintura que actualmente estaba manchando su ropa, mis manos limpiando los últimos restos de color de mis caricias en sus pantalones antes de abrirlos por completo. Con su ayuda pude tirar de ellos hacia abajo un poco. Tenía la sensación de que mi amante de pelo rizado sabía exactamente lo que estaba haciendo, y me dio una pequeña sonrisa para tranquilizar mi mirada nerviosa.
Agarré suavemente la banda de sus bóxers, extendiéndola lejos de su piel tibia antes de meter con cuidado mis dedos libres de color. Vi sus labios carnosos entreabrirse, sus ojos fijos en los míos. Mi toque suavemente curvándose alrededor de su pene, liberándolo de los confines del tejido apretado. El verde de los ojos bonitos de Harry estaba oculto desde mi punto de vista, su cuerpo tensándose. Su ropa interior amontonada antes de que enganchara el elástico de su cadera, llevándolo un poco más abajo.
Un pequeño grito de asombro se escapó de mis labios cuando fui testigo de la contracción del miembro de Harry cada vez duro que descansaba sobre los tonificados músculos del estómago desnudo de Harry. Mis dedos cuidadosamente bombeando hacia arriba y abajo, engatusando sonidos suaves salir de los labios de Harry mientras él me permitía expresar mi curiosidad. Miré con asombro como la sangre corría a su entrepierna, contrayéndose de nuevo cuando tenté ligeramente la base con la punta de mi lengua cálida. Su miembro cada vez más grueso, más duro, más pesado. Mi pulgar rozó lentamente sobre la cabeza, las caderas de Harry levantándose.
Mi mente retrocedió rápidamente a mi conocimiento limitado de lo que Harry deseaba, de cómo le gustaba que lo toquen. Tomé sus bolas en mi mano, apretando ligeramente mientras iba en busca del punto sensible que me acordé de la última vez. Segundos después, un gemido gutural salió por encima de mí. Eso trajo una sonrisa a mis labios, con cuidado hundiendo los dedos en la zona de nuevo. Mi otra mano estaba ocupada en la prestación de ligeros toques en la cabeza de color rosa de la erección palpitante de Harry. Yo nunca lo había visto tan inquieto, incapaz de hilvanar una frase coherente. Sus manos estaban en puños apretados a sus costados. Me sorprendió la áspera y ruda voz de Harry resonó en todo el estudio vacío.
"No me tientes." Él habló con dureza.
Si él hubiera hablado conmigo de esa manera cuando nos conocimos por primera vez me hubiera quedado petrificada, su tono amenazante. Pero mirándolo ahora, tendido y en mi misericordia, la vista trajo una sonrisa a mis labios. Yo estaba en control. Me gustaba.
"Bo".
Estaba desesperado. Elevando las caderas un poco. Lo solté, mis palmas presionando sus entradas y con fuerza empujándolo hacia el suelo. Harry miró furioso, con la mandíbula tensa por la frustración mientras se lo negaba. Se movió bajo de mi, mis manos capturando sus muñecas antes de que pudiera tomar el asunto con sus propias manos. Una chispa de emoción corrió a través de mí ante la idea de presenciar a Harry dándose placer el mismo.
No podía negar que había una pequeña parte de mí que deseaba dejarle hacerlo, ver como él alcanzaba su propio orgasmo. Pero no se lo permitiría.
"Compórtate." Lo regañé.
Él trajo su peso sobre los codos, apoyándose. Los ojos de Harry se oscurecieron, nadando en una seductora lujuria como él inclinó la cabeza hacia un lado y sin vergüenza miró todo mi cuerpo con su visión penetrante. La pequeña sonrisa en su boca difundiéndose mostrando su cambio de humor repentino, mordiéndose el labio inferior antes de lamerlo un poco con la lengua. El pecho de Harry duramente subía y bajaba mientras él permanecía tranquilo.
"Buen chico".
Mi alabanza le hizo sonreír. Él sabía que yo estaba usando sus propias palabras en su contra. Mis rodillas se colocaron a cada lado de su pierna izquierda mientras bajaba mi cabeza a la altura de sus caderas. Coloqué mis manos a ambos lados de la suave piel de sus entradas, viendo los músculos tensarse cuando soplé aire caliente en la zona que estaba expuesta. Mis ojos tomaron una última mirada ansiosa a Harry que estaba esperando con impaciencia antes de que trazara una audaz línea con mi lengua por la longitud de su erección.
No le di tiempo a Harry para adaptarse, teniéndolo en mi boca, ahuecando mis mejillas y chupando. Un grito ahogado salió de la boca de Harry, acompañado por gemidos entrecortados. Una mano temblorosa viajó a levantarme el pelo hacia un lado, lo que le permitió ser testigo del rosa de mis labios alrededor suyo. Sus caderas involuntariamente se levantaron, estimulado por la imagen. Acepté la palabra maldición que cayó de su boca como una disculpa, su mano húmeda sobre la mía que descansaba sobre su cadera. Harry entrelazó nuestros dedos, apretando de vez en cuando, dándome la confianza para continuar. Pero sentí su muslo tensarse debajo de mí, cuando guié su toque a mi pelo, permitiéndole enredar sus dedos entre mis olas. Parecía un poco nervioso, nuestra mirada fija en la del otro.
"Está bien." Hablé en voz baja.
Quería mostrarle que no tenía que ser tan delicado conmigo todo el tiempo. Pero yo estaba agradecida por el hecho de que Harry sabía que no debía ser demasiado duro después de nuestra discusión de no hace mucho tiempo. Su miembro se retiró completamente de la calidez de mi boca, mi lengua lamiendo varias veces en el rosa de la cabeza. Me tomó por sorpresa cuando su risa profunda y tensa sonó.
"No es un polo".
Mi risa siguió, cortando su breve diversión mientras lo envolví una vez más. La palma de mi mano izquierda pegada a la parte inferior de su abdomen, sus músculos cada vez más tensos. Su mano suavemente empujándome más hacia abajo, el gusto de Harry abrumando mis sentidos. La naturaleza erótica de nuestras posiciones empezaba a calentarme. Mis labios soltando a Harry de mi boca, su gemido resonando cuando froté mi entrepierna sobre su muslo. Creo que estaba un poco sorprendido, gimiendo en aliento mientras usaba su cuerpo para mi propio placer, el alivio de mis frustraciones reprimidas. Su punta entró en mi calor húmedo que ansiaba desesperadamente, luchando por respirar mientras levantaba su muslo un poco más alto, mostrando su deseo de que continuara las acciones de mis caderas.
Harry se dejó caer completamente sobre su espalda, maldiciendo entre gemidos. Hice una mueca mientras sus dedos eran apretados entre mi pelo, el resultado de mi intento de tomar un poco más. Le respondí rastrillando las uñas a través de su estómago, asegurándome de dejar un par rasguños. Un gemido de dolor vibraba como Harry desesperadamente tiró de mi pelo, obligándome a retroceder.
"Bo, voy a acabar." Harry habló con voz ronca.
Su tono de voz era duro y forzado, mi pequeña mano sustituyó mi boca mientras yo bombeaba su miembro palpitante. Mi mano izquierda animó a Harry liberar mi cabello entrelazado con sus largos dedos, sabiendo que él trataría de evitar lo que yo deseaba experimentar. Una vez libre, mi boca lo envolvió. Alejé su mano cuando intentó detenerme. Quería probar a Harry correctamente, y por la asombrosa erupción de oscuridad a través de sus ojos, estaba claro que él se dio cuenta de mi intención.
"Mierda".
Una mano grande desesperadamente viajó a sostener la mía mientras sus caderas se levantaron involuntariamente. Mis ojos fuertemente cerrados, Harry con voz entrecortada llamando mi nombre como él lanzó su orgasmo en chorros calientes en mi boca. Luché para tragar, lo que permitió a Harry acabar, el calor corría por mi garganta. Sabía cómo me acordaba, salado como la primera vez que había tomado las gotas de la punta de los dedos de Harry en mi lengua. Se deslizó de mi boca, su miembro descansando sobre su estómago mientras yo frotaba pequeños círculos en la parte inferior de la cabeza. El exudado lento significaba que estaba gastado; goteando sobre sus músculos abdominales tensos mientras el pecho de Harry subía y bajaba con dureza.
"Bo".
No hice caso de la petición de Harry. Mi lengua se movió a lamer los restos de la sustancia blanca en su estómago, intentando limpiarlo. Desesperadamente me agarró la mano de utilizarlo como palanca para tirar un poco y coger mi antebrazo. Fui jalada sin esfuerzo hacia el cuerpo de Harry. Él se rió suavemente, meneando la cabeza. La yema de su pulgar rozó la comisura de mis labios, recogiendo algunas gotas de la liberación de Harry. Tomé su pulgar más allá de mis labios, chupándolo. Me miró casi con admiración.
"Oh dios.", Expresó en voz baja.
"¿Te gustó?"
"Creo que eso está sobreentendido."