Harry Edward Styles Cox.

domingo, 22 de diciembre de 2013

~Capítulo 69

La sonrisa de Scott era repugnante, él estaba disfrutando de esto, sentía placer en el miedo que evocaba. Mis pensamientos se volvieron confusos hacia Hayley. ¿Cómo puede alguien considerar siquiera estar en una relación con el hombre horrible actualmente sujetándome con la mirada. El brazo de Scott sobresaliendo mientras trataba de correr lejos de él. La longitud de mis ondas oscuras quedando envueltas tirantemente alrededor de su mano, tirando con dureza hacia atrás forzando un grito ahogado de mi boca. La acción fue angustiosa, mi vulnerabilidad convirtiéndose cada vez más en desventaja.

“Grita para mi, Bebé.” Scott habló bruscamente, una sonrisa cruzando sus labios. 
"Quiero que Harry sepa que gritabas por él… que querías que te salve."

Las lágrimas se deslizaban por mis mejillas, mis manos aferradas a sus muñecas mientras presiona con fuerza mi espalda contra su pecho. Mi cabello utilizado como escudo, inclinando la cabeza hacia un lado mientras la suya iba hacia abajo.

"Sé una buena chica. Quiero oírte gritar por él." Scott alentó en un susurró.

No tenía ninguna intención de cumplir con sus demandas. El poder que Scott anhelaba se le concedió a través del miedo y la intimidación. Yo no sería su próxima víctima. En lugar de eso apreté los dientes, dejando caer mi pie sin piedad encima del suyo. Él gruñó con irritación mientras daba pelea, sacrificando los mechones de mi pelo que quedaron entre sus dedos cuando yo dolorosamente me aparté. Mi cuero cabelludo palpitante con la acción. Su sonrisa burlona hizo acto de presencia una vez más, a Scott aparentemente le gustaba la situación. Tal vez quería una pelea.

"Esto va a ser divertido. Pero arruinemos esa linda carita tuya primero, ¿eh?"

En ese momento, una ola de resistencia se apoderó de mi cuerpo. Estaba harta de constantemente sentirme impotente físicamente en el mundo dominado por los hombres del que formaba parte. Mis brazos se levantaron rápidamente en defensa, como Harry me había enseñado, protegiéndome la cara. El asombro de Scott se reflejaba mientras me las arreglé para bloquear débilmente un puñetazo que me habría dejado inconsciente. Me tambaleé, pero no caí. Mis brazos palpitando con el feroz contacto, pero mi acción fue suficiente distracción para causar algún daño. Mis pies se quedaron plantados en el suelo, las enormes proporciones de Scott acechándome. En el instante en que se acortaba la distancia entre nosotros, mi mano fue forzada rudamente hacia su cara, llegándole a la nariz en un ángulo extraño. Mis ojos se abrieron cuando me retiré mi postura defensiva, la sangre se derramaba de ambas fosas nasales, la sangre escarlata de Scott goteando en el interior de mi muñeca.

"¡Tú, pequeña puta!" Él agresivamente habló.

Grité como la palma de su mano arremetió a través de mi cara con fuerza suficiente como para tirarme al suelo.

Sus grandes botas negras parpadeaban en mi visión. Yo me quité rápidamente de la posición vulnerable, evitando el golpe que tenía la intención de llegar a mi estómago. No perdí tiempo en las heridas, ignorando el ardor de mi labio, me trepé el mostrador. Mi cuerpo se derrumbó torpemente al otro lado de las cajas, recogiendo un viejo vinilo no deseado que estaba sin su respectiva caja. Me asusté cuando mi perseguidor se movía enojado hacia mí, mi brazo retrocediendo y arrojando el objeto. Mi objetivo no era su rostro, así que estaba un poco sorprendida cuando produjo un corté en su ceja derecha. La herida fue sustancial, la sangre goteando hacia abajo. Scott, escupió una maldición.

Mi plan era salir por la parte trasera y correr hacia Harry. Aunque yo no lo pudiera encontrar, yo estaba segura de la presencia de sus amigos que trabajaban con él en el gimnasio. Pero antes de que pudiera hacer un intento de escape, mi brazo fue tirado con fuerza, mi cadera chocando con el mostrador entre Scott y yo. Era un completo desastre, inclinando la cabeza hacia un lado para escupir la sangre que se había infiltrado en la boca desde su nariz. Mi labio palpitaba, mis brazos ya magullados, pero yo estaba en mejor forma que él.

"Bo"

Mi cabeza giró para encontrar Dan corriendo por la puerta de atrás con los ojos abiertos. Me había olvidado de que Scott y yo no estábamos completamente solos. Pude ver a Dan evaluar urgentemente la situación, su visión saltando de mi rostro petrificado a la mano que agarraba mi antebrazo. Los segundos pasaron en un borrón cuando fui liberada, Dan poniéndome detrás de él mientras gritaba.

"¡Fuera!"

Me sentía desorientada, mirando alrededor del escudo masculino en frente de mí para ver a Scott limpiándose la sangre de debajo de la nariz con el dorso de la mano. Su mirada era un hervidero con enojo, molesto que alguien había interrumpido su plan asesino. Se cortó la respiración en mi garganta mientras sostenía mi visión cautiva.

"Es mejor que mantengas la boca cerrada." Scott habló con los dientes apretados. "O voy a matar también a tu novio."

~Prólogo al capítulo 69

Dan y yo habíamos quedado a cargo de cerrar la tienda porque Steve estaba visitando a su familia. Mis dedos se movieron de forma rutinaria a través de álbumes, colocándolos en orden alfabético. Fue una tarea que se había hecho costumbre después de que los clientes tomaran decisiones rápidas y dejaran las cajas en los lugares incorrectos. El taller estaba vacío, Dan contando y clasificando pedidos en el cuarto de atrás.

Cuando el sonido de la puerta de la tienda hizo eco algo a lo que no tomé mucha atención, escogiendo otro álbum para mover. Levante mechones de cabello, colocándolos atrás de mi oreja para despejar mi visión.

"Lo siento, ya cerramos" Informé sin mirar.

Avancé un poco más a lo largo del pasillo, en busca de la sección de “T”. Pero mis oídos llegaron rápidamente a distinguir los golpes de los pesados pasos sonando por encima de la base de la canción que estaba siendo reproducida. Una sensación extraña flotaba por todo mi cuerpo. Era una sensación inusual, algo me decía que quien quiera que haya sido, no tenía intención de irse.

"Hola, Hermosa."

Me puse tensa. El saludo habitualmente traía un hormigueo en mi totalidad, cuando salían de la boca del muchacho de cabello rizado. Mordí mi labio inferior mientras se formaba un nudo en mi estómago. El ruido del plástico me hizo saltar, el álbum que estaba sosteniendo cayó al suelo, delante de mis pies. Mi mano temblorosa subió a mi boca, tratando de ocultar el aliento petrificado escapando de mi cuerpo en sollozos. Podía sentir el calor que emitía la figura de pie detrás de mí.

No era Harry.

Cuando me quedé inmóvil, mi muñeca fue dolorosamente agarrada antes de que mi cuerpo fuera girado bruscamente. Mis temores se confirmaron mientras miraba al hombre al que Harry había derrotado en el ring de boxeo. Yo no tenía ninguna posibilidad. Me di cuenta de que utilizaba su cuerpo amenazante a su favor, la intimidación era su objetivo mientras permanecía incómodamente cerca mío. La tinta negra arremolinándose en su brazo era el rasgo distintivo que me había llamado la atención anteriormente en la semana. No tenía ningún deseo de estar a solas con este hombre. Todo lo que quería era a Harry.

"¿No estás contenta de verme, Bo?" Sonrió Scott.

La curva de sus labios completamente siniestra, evocando un escalofrío por toda la superficie de mi piel.

"Vete a la mierda." Grite, tirando de mi brazo hacia atrás.

Scott, rió profundamente de mi débil amenaza.

"Y ahí está esa chispa luchadora." Él se burló.

Sus ojos marrones brillaron hasta mi pecho. El asco inundándome, creyendo que estaba mirando la piel expuesta por debajo de mi escote, pero me sorprendió cuando sus dedos llegaron a la cadena alrededor de mi cuello. Mi visión temerosa escaneado a la puerta, una vía de escape que parecía poco a poco convertirse en una imposibilidad.

Harry estaba a menos de diez minutos. Si corría, podía llegar en cinco minutos.

"¿Esto es de él?" Scott preguntó, inclinando la cabeza.

Su pregunta trajo mi atención hacia el hombre frente mío. Mi mano arrebató el colgante de las suyas húmedas, poniéndolo a salvo debajo de mi top. Él parecía encontrar la acción divertida.

"Tal vez podría dársela de nuevo a Harry… algo para que te recuerde, hmm?" Su voz se profundizó cuando habló sus últimas palabras.

Di un paso atrás en el terror, mi cuerpo chocando contra una pantalla. Mi corazón latía con fuerza, mi pulso acelerado mientras mi mente trabajaba a toda marcha. Scott me iba a matar. Rápidamente me di cuenta de que la ubicación había sido planeada, sabiendo que destruiría a Harry estar tan cerca, pero no saber nada de los acontecimientos siniestros que teniendo lugar sólo un par de calles más lejos. Estoy segura de que Scott sabía nuestros acuerdos, tal vez iba a prolongar la tortura hasta que Harry llegara a recogerme del trabajo. Quería acabar con mi vida delante del chico que amaba.

La sonrisa de Scott era repugnante, él estaba disfrutando de esto, sentía placer en el miedo que evocaba. Mis pensamientos se volvieron confusos hacia Hayley. ¿Cómo puede alguien considerar siquiera estar en una relación con el hombre horrible actualmente sujetándome con la mirada? El brazo de Scott sobresaliendo mientras trataba de correr lejos de él. La longitud de mis ondas oscuras quedando envueltas tirantemente alrededor de su mano, jalando con dureza hacia atrás forzando un grito ahogado de mi boca. La acción fue angustiosa, mi vulnerabilidad convirtiéndose cada vez más en desventaja.

“Grita para mi, Bebé.” Scott habló bruscamente, una sonrisa cruzando sus labios.

Que asdfghjkl sois.