Harry Edward Styles Cox.

miércoles, 7 de agosto de 2013

~Capítulo 23

LO QUE TODOS ESTÁBAIS ESPERANDO, MUCHO CONTENIDO SEXUAL.

Mi mano fue tomada con fuerza por la de Harry mientras me jalaba por las escaleras a su apartamento. Sentí que mi corazón estaba en mi boca mientras forzaba la puerta abriéndola antes de cerrarla bruscamente detrás de nosotros. No perdió tiempo en sacarme la chaqueta, colgándola. El calor del tacto de Harry podía ser sentido en mi espalda mientras una gran mano me guió por el pasillo hasta una puerta que yo sabía que era su dormitorio. Mi mente a través de las imágenes de lo que había sucedido la última vez que estuve aquí.
Oí la puerta cerrarse antes de que Harry se colocara detrás de mí, mi cuerpo saltando ligeramente mientras sus dedos empujaron mi pelo hacia un lado. Sus labios rellenos se presionaron a la piel de mi cuello, mordisqueando y succionando. De repente me dio la vuelta hacia él, mi pecho subía y bajaba pesadamente. Harry podía decir lo nerviosa que estaba cuando tomó mis manos temblorosas en las suyas más grandes. No dejaba de mirarme a los ojos mientras llevaba mi mano a su boca, dejando un ligero beso en la piel.

"Voy a ser amable." Susurró.

Lo vi deshacerse de sus Converse antes de que lentamente se pusiera de rodillas delante de mí. Sus grandes manos acariciaban la piel de mi muslo derecho mientras deslizaba sus caricias por mi pierna. Yo no podía apartar los ojos de él.

"Tan suave." Murmuró en los besos que habían quedado abajo de mi piel hormigueante.

Mi pierna estaba levantada, mis manos aferradas a los hombros anchos de Harry mientras tomaba mi zapato. El proceso se repitió con el otro pie, antes de que él se pusiera por completo a su imponente altura en frente de mí. La cabeza de Harry indicando la cama grande, instruyendo que me moviera a ella, lo cual vacilantemente hice seguida por Harry.
Él me detuvo, así que estaba de rodillas en la cama. Mi cuerpo de espaldas a él mientras se arrodillaba detrás de mí. Un fuerte brazo envuelto alrededor de mi cintura, disminuyendo la distancia entre nosotros mientras mi espalda estaba pegada a la parte frontal de Harry. Sus labios tarareándome al oído mientras posaba mi cabeza en su hombro. Mi cuerpo se tensó cuando sentí su mano en mi pecho, apretandolo suavemente mientras bajaba. Toque de Harry envió un hormigueo por todo mi cuerpo. Su fuerte brazo me sostenía mientras retorcía contra él. Él deslizó su mano cálida al interior de mi muslo, al mismo ritmo que lo hizo en el club. Un gemido cayó de mis labios en cuanto los dedos de Harry tocaron ligeramente por encima de mi ropa interior. Comenzó a frotar sobre el área sensible mientras mis caderas se movían con el tacto. Luché para continuar mi respiración, la sensación de sus dedos revolviendo mis pensamientos. Mi trasero se frotó contra su entrepierna en cuanto él aumentó la presión. Todo el tiempo su voz ronca me susurró cosas sucias al oído. Me sorprendió un poco cuando me dijo todas las cosas que me quería hacer.

"Harry." Jadeé con la voz entrecortada.

Él gimió, sus dedos echaron mi ropa interior a un lado. Chillé en sorpresa, nadie nunca me había tocado así antes. Mi cuerpo empezó a desplomarse contra el suyo. Mis piernas temblorosas encontrando difícil poder mantener el ritmo, a pesar de que mi espalda estaba presionada aún firmemente a su frente. El pulgar de Harry moviéndose suavemente sobre mi clítoris, provocando gemidos salir de mis labios entreabiertos.

"Mmm". Él con voz ronca susurró en mi oído.

Besos calientes fueron dejados por mi cuello mientras seguía dándome placer. Me sorprendió un poco cuando Harry se movió, llevándome con él mientras se sentaba en el borde de la cama. Todavía sin mirarlo a él, estaba sentada en su regazo.

"Arriba". Ordenó.

Accedí, levantando mis caderas ligeramente mientras me subió el vestido hasta la cintura. Las grandes manos de Harry agarraron mis muslos, separándolos así que mis piernas colgaban a ambos lados de sus piernas. Mi cabeza perezosamente se volcó a echar un vistazo a Harry llevando sus dedos a la boca. Los chupó antes de sacarlos. La punta de sus dedos ásperos corrió por el interior de mis muslos antes de que se sumergieran en mi ropa interior de nuevo. Pero esta vez su dedo del medio tentó mi entrada. Yo sabía que estaba siendo cuidadoso, pasando el dedo suavemente. Pero eso no impidió que pequeños gemidos incómodos cayeran de mi boca. Mi cabeza apoyada en su hombro otra vez, luchando por respirar mientras él empujaba más adentro. Su fuerte brazo se apoderó de mi cintura, en un intento para que dejara de retorcerme.

"Buena chica". Su tono ronco susurró en mi oído.

Mi cuerpo se estremeció cuando su dedo se arremolinaba alrededor antes de que poco a poco lo sacara y empujara de nuevo. El ritmo constante me permitió sentir las uniones y articulaciones en su dedo. Sentí el pecho de Harry levantarse y caer rápidamente, su corazón retumbando en mi espalda.

"¿Bien?"

Sus rodillas separaron más mis piernas.

"Bo.". Exigió Harry.

No podía hablar, pero mi mano se apoderó de su antebrazo, apretándolo. El placer pasando a través de mi cuerpo era insoportable. Mi pestañas revoloteando con dificultad para mantener los ojos abiertos. Harry retiró su presencia, dejando besos húmedos en mi hombro. De pronto se apoderó de mis caderas, empujándome para que pudiera ponerse de pie. Manos grandes agarraron mis brazos, girándome y empujándome de nuevo a la cama.

"Siéntate".

Me senté en el extremo del colchón, no muy segura de lo que iba a hacer a continuación. Harry se puso en cuclillas delante de mí, así que estábamos a la misma altura. Su frente apoyada en la mía, el color verde brillante de sus ojos no dejando los míos. Me estremecí cuando él se adelantó y empujó mi ropa interior a un lado, con un largo dedo empujándolo en mí otra vez. Sus labios se curvaron hacia arriba al ser testigo de mi lucha por respirar, chillando. Segundos más tarde lo retiró. Harry se movió un poco hacia atrás y vi cómo se llevó el dedo a la boca. Mis ojos se abrieron mientras sus labios gruesos estaban envueltos alrededor de su dedo índice, llevándolo a su boca y succionando. Él tarareó antes de retirarse. Su lengua rosada deslizándose fuera y por encima de sus labios.

"Oh, Dios". Él respiró. "Quiero probarte del todo".

Mi cuerpo se congeló ante sus palabras. Se puso de pie en su imponente altura acercándose mientras me indicaba que me moviera hacia atrás. Me moví lejos de él mientras se arrastraba hacia el fondo de la cama.

"No tan lejos." Él se rió entre dientes.

Manos grandes agarraron mis tobillos antes de que sin esfuerzo me trajera hacia él. Harry se cernía sobre mí, sus labios presionados en los míos en un beso forzado antes de trazar más a lo largo de mi mandíbula hasta mi oído. Sus dientes mordisqueaban el lóbulo mientras mis dedos se clavaron en sus hombros. Harry dividió mi atención cuando sentí sus dedos en los lados de mi ropa interior. No esperó antes de bajarla lentamente por mis piernas. Mis rodillas levantándose hasta mi pecho. Sentí mis mejillas con un hormigueo de calor, Harry dejando caer el material al suelo. Su fuerza dominado la mía mientras él separo cuidadosamente mis muslos. Él trajo su labio inferior entre sus dientes mientras me examinaba antes de que su mirada viajara hasta mi cara. Una sonrisa se extendió en su boca antes de hablar.

"Tócate."

"Q-qué?" Tartamudeé.

"Quiero ver como te tocas". Susurró su voz profunda.

Me agarró la mano, tirando de ella hacia abajo entre mis piernas. Di un grito ahogado en sus acciones. Él arqueó las cejas, asintiendo para que continuara.

"Adelante." Me alentó.

Apreté los ojos cerrados, incapaz de mirarlo mientras poco a poco se movían mis dedos hacia atrás y hacia adelante sobre mi hormiguente calor. La pesada respiración de Harry se oía. Mi cara estaba de un tono rosa, traté de concentrarme en mi tacto y bloquearlo, pero me resultó difícil ya que sabía que Harry estaba observando atentamente. Me pasé los dedos sobre mi punto más sensible, ligeramente sin aliento en mis propias acciones.

"Basta."  maldijo Harry.


Mis ojos se abrieron de golpe cuando Harry agarró mi muñeca para retirarla de mí misma. Su paciencia agotándose, no pudiendo esperar más.

"Te voy a hacer sentir tan bien". Él gimió.

Sus rizos suaves cosquilleando en el interior de mis muslos mientras bajaba la cabeza. Un suspiro escapó de mis labios, Harry mosdisqueó la piel de mis piernas antes de sentir su aliento caliente ventilando sobre mí. Tenía la cabeza inclinada hacia arriba conectándose con mi mirada nerviosa. Una sonrisa fue plasmada en su rostro cuando me guiñó un ojo. Segundos después sentí su lengua caliente lamer mi centro. Sus grandes manos inmediatamente fueron a sujetar mis muslos, manteniéndolos separados para que pudiera continuar. No podía controlar los gemidos y quejidos suaves que caían de mis labios. Parecía complacer a Harry. Le resultaba divertido que yo no sabía dónde poner las manos hasta que se instalaron sosteniendo en puño una las sábanas y la otra hundida en sus rizos. Escuche y sentí su gemido contra mí en cuanto apreté mi agarre en su pelo, tirando ligeramente. Las vibraciones añadiendo a la sensación. Un pequeño grito escapó de mi boca cuando su lengua fue como una flecha hacia mi entrada. Harry parecía estar satisfecho con mi reacción mientras repetía el movimiento llenándome de placer.
Yo jadeaba en voz alta mientras su nariz rozaba mi clítoris. Él se echó a reír y luego sacudió profundamente la punta de su lengua contra ella. El placer atravesó mi cuerpo, mi espalda arqueándose hacia arriba desde el colchón. Harry se echó hacia atrás, mirando por unos segundos antes de inclinarse hacia abajo otra vez.

"Harry". Gemí.

Él no se detuvo. Su lengua y boca trabajando juntas mientras mi pecho se levantaba y caía rápidamente. Sus labios rellenos envueltos alrededor de mi punto más sensible antes que succionara. Mi cuerpo se sacudió con la nueva sensación, mi respiración agitada y temblorosa en mis labios entreabiertos. Una de sus manos dejó mi muslo, su dedo largo del medio pasando tentativamente mi entrada antes de lentamente insertarlo. Mi cabeza rodó hacia un lado, inhabilitada de poder hacer otra cosa que sentir como él bombeaba dentro y fuera al mismo tiempo pasando su lengua sobre mi clítoris.
Mi cabeza se volcó ante la pérdida del contacto visual con Harry. Su rostro surgió de entre mis piernas temblorosas. Vi como lamió mi emoción de sus labios rellenos, antes de sonreírme. Él se trasladó más arriba en mi cuerpo. Una mano sosteniendo su peso mientras se cernía sobre mí, la otra apoyada en mi cadera. Sus ojos oscuros pasaron de los míos hasta mis labios. La boca de Harry presionó a los míos en un beso desesperado, su lengua forzando su entrada entre mis labios entreabiertos. Lo sentí reír mientras jadeé un poco contra él, su mano moviéndose desde mi cadera a mi centro. Unos cuantos toques fueron dados antes de su dedo fuera empujado hacia adentro.
Nuestras bocas se separaron cuando él se retiró. Harry miró fijamente mientras luchaba por respirar debajo de él, un gemido de sorpresa saliendo de mis labios mientras su dedo entró un poco más profundo. Aumentó la velocidad.

"¿Te gusta?" Su pelo rizado me hacía cosquillas en la frente mientras bajaba cerca de mí.

Mis caderas se movían debajo de él, retorciéndose con sus movimientos llenándome de placer. Apreté los ojos cerrados mientras sentía un aumento de calor en el estómago. Mis muslos intentándose cerrar pero el cuerpo de Harry que estaba entre mis piernas me lo impedía. Se dio cuenta de que estaba cerca. Sentí que disminuyo la distancia entre nosotros, bajando su cuerpo hacia abajo sobre su antebrazo.

"Mírame.", Exigió.

Mis ojos se abrieron, ojos verdes mirándome.

"Harry ..... Harry." Gemí en voz baja.

Mis labios se separaron, el aliento corto, saliendo forzado.

"Estás a salvo." Susurró.

Me agarró la mano, Harry rápidamente entrelazando nuestros dedos mientras yo luchaba por respirar. Su cabeza entró en el hueco de mi cuello, besando y succionando la piel húmeda. Apreté su mano con más fuerza mientras ondas de placer pasaban por todo mi cuerpo tembloroso.

"Bo." Harry murmuró en mi cuello.

Apreté los ojos cerrados, la sensación abrumadora mientras Harry siguió bombeando su largo dedo dentro y fuera. Su pulgar frotando círculos sobre mi clítoris mientras sus labios se movían a mi oído.

"Voy a mantenerte a salvo." Su voz rasposa repitió en voz baja.

Mi otra mano agarró la parte posterior de su cuello, manteniéndolo contra mí mientras me besaba el lugar detrás de mi oreja. Mi espalda se arqueó en la cama hacia su cuerpo.

"Oh, Dios".

Nunca había tenido una sensación tan intensa. El toque de Harry llevándome a la cima, para revelarme en mi estado más eufórico y vulnerable. Mi boca se abrió para soltar suspiros rotos. Poco a poco el hormigueo desaparecía, mi cuerpo agotándose al caer de vuelta al colchón. Harry me abrazó, casi como si tuviera miedo de que desapareciera. Besos suaves quedaron a lo largo de mi mandíbula hasta que su boca se encontró con mis labios. Mis acciones eran perezosas, incapaces de poner mucho esfuerzo en el beso después de lo que acababa de hacerme.

"Buena chica".

Mis pestañas revolotearon, mi cuerpo todavía aferrándose a lo que quedaba de la sensación. Los nudillos de Harry arrastrándose a través de mis muslos mientras lentamente tiró del dobladillo de mi vestido hacia abajo, cubriéndome. Mis caderas fueron levantadas mientras él nos daba la vuelta, mi cuerpo inerte tendido encima del suyo. El ascenso y la caída de mi pecho comenzó a nivelarse ya descansaba todo mi peso sobre Harry. Mi cabeza hacia un lado, oreja pegada a su pecho mientras escuchaba su corazón latir con fuerza. Con un brazo protector alrededor de mi espalda y su mano libre peinado con dulzura mi pelo.
Harry se movió un poco, moviéndonos más arriba en la cama. Me sorprendí sosteniendo con fuerza en puño su camiseta entre mis dedos.

"Harry". Gemí.

Mis brazos se aferraron a su cuello, no estaba dispuesta a dejarlo ir. Él se acomodó en las almohadas, mi cuerpo todavía sobre el suyo.
"Shhh." Me calmó silenciosamente, besando la parte superior de mi cabeza.
Nos quedamos así por un tiempo más, los únicos sonidos que oía eran de nuestra respiración constante. Mis dedos se movieron bajo el dobladillo de la camiseta de Harry, queriendo sentir su suave piel. Él gimió en cuanto tracé círculos pequeños en su cadera por encima de la banda de sus bóxers.

2 comentarios: