Harry Edward Styles Cox.

sábado, 7 de septiembre de 2013

~Capítulo 53

Mi corazón latía en mi pecho mientras me acercaba a la puerta del vestuario. Me aterraba pensar en cómo Harry lucía después de la pelea. Respirando irregularmente, me obligué a seguir adelante. Mis ojos al instante cayeron sobre Harry. La habitación estaba en penumbra, lo que hacía difícil distinguir su rostro cuando se sentó en uno de los bancos. Tenía la cabeza gacha, dejándose caer los rizos sobre la frente.

"Harry." Dije en voz baja.

Su cabeza se levantó con mi voz. La bolsa de hielo pegada a la parte izquierda de su cara fue bajada y se colocó a su lado. Mi temor sacando lo mejor de mí, no estaba segura si debería quedarme. Me esforcé por ver su cara de mi posición.

"Ven aquí". Su voz rasposa indicó.

Mis dedos nerviosamente jugando con las puntas de mi cabello, mordiéndome el labio mientras avanzaba con cautela. Sus rizos estaban empapados en sudor, pegados a su frente mientras miraba hacia mí. Creo que era casi tan cauteloso como yo. Me había preparado para lo peor, pero su aspecto me sorprendió. Sí, estaba ensangrentado y golpeado ligeramente, pero no era tan malo como las imágenes de mi mente con las que me había torturado.
Harry curiosamente me miró por debajo de sus rizos sudorosos. Era casi como si estuviera conteniendo la respiración, esperando mi reacción. Una mano grande se extendió para que yo la tomara y de inmediato acepté el gesto. Harry rió entre dientes mientras me sentó sobre su regazo. Mi tacto instantáneamente en su rostro, rozando sobre sus mejillas, revisando si estaba herido. Aparté sus rizos húmedos. Durante todo el tiempo él no sacó su mirada fija en mí. La sangre por su mejilla proveniente de su nariz, pero no se la rompió.

"Bo.".

Mi toque viajó por hasta su pecho, inclinándome un poco hacia atrás, las manos de Harry se apoyaron mi espalda mientras revisaba su estómago. Se estremeció un poco, mis ojos como dardos a su cara. Jalé sus brazos, con sus manos en las mías, dándoles la vuelta, examinando sus largos dedos.

"Bo, estoy bien." Él se echó a reír.

Sostuve su barbilla girándole la cabeza de lado a lado, haciendo caso omiso de su comentario. Creo que pensó que lo mejor era que me dejara seguir con mi investigación. Harry se sentó allí, con una sonrisa en su rostro mientras yo continuaba.
Fruncí el ceño mientras él se estremeció, mi pulgar pasando por su labio inferior. Se había hinchado ligeramente obviamente por un golpe. Me incliné hacia adelante presionando un beso a la lesión. Harry no tuvo tiempo de reaccionar antes de que empujara mi pulgar suavemente por sus labios.

"¿Qué estás haciendo?" Cuestionó mi intrusión.

Achiné mis ojos en la concentración, explorando alrededor de su boca.

"Revisando si todavía tienes todos tus dientes." Le respondí.

Agarró mi muñeca, juguetonamente chupándome el pulgar antes de que lo sacara.

"Es para eso el escudo de goma." Él se echó a reír.

Harry me sonrió mostrándome el blanco de sus dientes. Su sonrisa pícara mostrando que claramente él no había perdido ninguno durante la pelea.

"Ves". Él confirmó.

Suspiré de alivio, con la cabeza caída sobre su hombro mientras envolvía sus brazos alrededor de mí. No me importaba el sudor que corría por su pecho, sólo quería sostenerlo. Sabiendo que estaba a salvo.

"Oh, Dios mío. Nunca he estado tan asustada en toda mi vida. "Murmuré contra su piel sudorosa.

Le dio un beso en la parte superior de mi cabeza mientras yo me aferraba a él. No estoy segura de cuánto tiempo nos quedamos en esa posición. Estaba tan contenta que él estaba consciente y hablando. La idea de lo que podría haber sucedido me hizo sentir incómoda. Pero no pensé en ello por mucho tiempo, sabiendo que me pondría a llorar de nuevo. Yo no creo que pueda soportar más llanto.

"¿No quieres saber cómo lo hice?", Me preguntó en voz baja.

Giré los ojos, los hombres y sus egos.

"No me importa, siempre y cuando estés bien, no importa." Murmuré.

Hubo unos segundos de silencio antes de que sus dedos fueran presionados contra mí, jalándome más cerca en nuestro abrazo íntimo.

"Yo lo tenía sobre su culo del primer round. Lo bloqueé en el segundo. "Susurró.

Me moví hacia atrás, mis ojos bien abiertos conectándose con los de Harry. Estos brillaban de emoción, con una sonrisa rápidamente formándose en su rostro. Mi desconcierto claramente causándole humor.

"Q-qué?" Tartamudeé.

"Bo, gané".

Mis brazos envueltos fuertemente alrededor de él, apretándolo. Harry respiró fuerte. Lo empujé hacia abajo para descansar en el banco. Mis labios reuniéndose con los suyos de prisa, en un beso apasionado.

Las puntas de mis dedos se clavaron en sus hombros mientras yo descansaba mi peso sobre él. Pero rápidamente me retiré cuando lo sentí estremecerse.

"Quieta". Dijo tensandose Harry.

Sus ojos permanecieron cerrados antes centrarse de nuevo en mí.

"Puede que no te salgas con la suya conmigo esta noche." Él juguetonamente bromeó.

"N-no lo puedo creer .." Todavía tratando de comprender lo que había logrado.

"Te dije que era bueno." Harry sonrió.

Con mucho cuidado me apoyé encima de él, poniendo mi cabeza en su pecho.

"Eres increíble. "Susurré.

Se rió de mi elogio, rozando sus dedos hacia arriba y abajo de mi espina dorsal.

"¿Y qué pasa con Scott ahora?"

Los brazos de Harry sosteniéndome más cerca con el sonido de su nombre. Su reacción me hizo reflexionar sobre las palabras indistinguibles intercambiadas entre los dos luchadores en el ring. Las palabras que habían provocado a Harry a desatar el comportamiento violento que lo llevó a la victoria. Me encontré contenta de que yo no había sido testigo de su furia incontenible. La vista podía haberme traumado mentalmente.

"No tienes que preocuparte acerca de él. No va a ser un problema nunca más. "

El tono oscuro que detecté en la voz de Harry me dijo que no iba a preguntarle más. No importa lo desesperada que estaba por descubrir lo que habían dicho entre ellos. En lugar de eso me incliné, presionando un beso en su mejilla sana.

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