El hombre en el frente del restaurante frunció el ceño cuando vio nuestras apariencias. Nuestra ropa estaba todavía mojada, haciendo charcos en el suelo. El resto de los clientes en el restaurante luchado para mirar a otra parte envés que nosotros. No podía culparlos, habíamos causado casi una escena. En cualquier otro momento me hubiese sonrojado, pero simplemente no parecía importar ahora. Harry le entregó su tarjeta de pago.
"Trae tu bolso y vámonos." Harry duramente susurró en mi oído.
Rápidamente me acerqué a la mesa, la camarera estaba limpiando los platos cerca. Ella llamó mi atención y se apresuró hacia mí.
"Lo siento mucho, él no me creyó cuando le dije que no estabas en el baño." Se disculpó.
"No te preocupes, no es tu culpa." Le sonreí, apretándole la mano a la ligera. "Gracias."
Salté cuando Harry se acercó detrás de nosotros, me apresuré recogí mis cosas antes de que me sacara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario